miércoles, 17 de julio de 2013

“ Educación Ciudadana: La vía poco explorada para la transformación educacional"

por @elparia

Nota aclaratoria previa : Esta es una relectura de la Columna que escribi hace algun tiempo , me parece mas resumida y profunda de los puntos que pretendo exponer

Uno de los principales logros que han generado los movimientos sociales y, en particular, el movimiento estudiantil ha sido posicionar a la educación y sus problemáticas (lucro, municipalización, desigualdad) como un tema país que debe ser solucionado de manera profunda. Más allá del problema macro, que posee directa relación con el eje Estado/Mercado y el rol que juega la educación en ambos, nosotros nos centraremos en el área más bien micro del problema. Esta noción micro tome en consideración la relación que debe existir entre el contexto (histórico, cultural y social) y el propio proceso educativo.

Actualmente la educación no se remite solo a la escuela, la virtualizacion de las relaciones sociales (Facebook, Twitter), la diversidad de personas existentes en las ciudades (con sus propios símbolos) que tienden a entrar en conflicto, la influencia de los medios de comunicación han jugado un rol esencial en desestabilizar el rol preponderante que ha tenido históricamente la educación, un rol anclado a la socialización de pautas sociales y a la conformación de una “identidad nacional”. Es desde esta perspectiva que argumentamos que estamos frente a un proceso de desescolarizacion, o sea, la escuela no como la única fuente de educación en las sociedades.

Es aquí en donde radica la importancia de la ciudad como componente espacial/temporal/cultural, o sea, la ciudad como el lugar en donde confluye la experiencia e interacción social, que es periodizable a lo largo del tiempo) que permite “territorializar” el proceso educativo; proceso entendido como el conjunto de procesos e instituciones que intervienen en la educación.

La relación que la ciudad posee con la educación deviene en factores que podemos sintetizar en factores superficiales, vistos como el nexo que esta tiene con el proceso educativo en si, como también en factores profundos, que apuntan a como este vinculo puede generar una educación ciudadana. Los factores superficiales tienen que ver con la importancia que posee la ciudad en hacer contextualizable el aprendizaje, esto mediado por el acercamiento de la escuela hacia el entorno que la rodea (la ciudad con sus símbolos, barrios, referencias) que hacen que la experiencia educativa se haga mucho mas cercana. Por otro lado permite acercar a la escuela saberes tácitos que no están incluidos en el currículo “tradicional” generado desde el ente central (en el caso chileno el MINEDUC). En resumidas cuentas una educación desde y para la comunidad en la cual se esta impartiendo, permitiendo de esta manera la conformación de una verdadera Comunidad Educativa que tome en consideración no solo a Padres, Director, Profesores y Escuela sino también a la Ciudad y el entorno que la rodea.

Intrínseco queda en esta argumentación el como una mejor relación entre la ciudad y la escuela permiten contrarrestar la enorme desigualdad que existe en nuestro país.

Si hablamos desde la vereda de los factores profundos de la relación Escuela/Ciudad hablamos directamente de la formación de una Educación Ciudadana, o sea, una educación que sea capaz de formar un ciudadano consciente tanto de sus deberes como de sus derechos. Creo que este es el primer paso para poder generar el verdadero cambio educativo que Chile necesita, puesto que una Sociedad Civil sin consciencia de las fortalezas y debilidades del Sistema Político, Económico y Educacional chileno no será capaz de estar lo suficientemente informado y caerá fácilmente en opiniones parceladas y carentes de mayor fundamento, siendo fácilmente manipulable por intereses externos.

Si profundizamos en como se conforma esta Educación Ciudadana , podemos sistematizarlo partiendo de la base que la escuela no es el único referente en la educación , tomando en cuenta esta premisa podemos ampliar la escuela a otros frentes en la ciudad como son las Juntas de Vecinos , Los clubes deportivos, las asociaciones juveniles , espacios en los cuales se generan experiencias compartidas que son vitales en la motivación por el aprender, unido a este factor se deben tomar en cuenta las nuevas redes de Comunicación que permiten difundir y masificar el nuevo proceso . Acá toman preponderancia todas las áreas que han sido “vetadas” o expulsadas por la propia Escuela, a partir del cambio en el rol de esta, como son las expresiones artísticas y reflexivas (teatro, danza, pintura, escultura etc.) que son esenciales en aportar nuevas herramientas para la Comunidad.

Experiencias como la Educación Popular o Los Talleres de Reinserción educativa son ejemplos claro de la búsqueda en este sentido , una educación que salga de los salones de la escuela , liceo o universidad y se propague por la ciudad , permitiendo generar inclusión a los “olvidados” o vencidos de la larga y triste Historia Nacional . En resumen una educación ciudadana como vehiculo de la verdadera transformación educativa en nuestro país.


miércoles, 19 de junio de 2013

Jota, Jota… Michelle! ¿Convergencia u oportunismo político?


La decisión del Partico Comunista de Chile de apoyar la candidatura de Michelle Bachelet es otro de esos momentos sui generis que la política chilenas nos entrega religiosamente cada cierto tiempo.

Si  lo analizamos, aunque sea solo un momento, las contradicciones que de este hecho emanan son cuantiosas. En primer lugar está la contradicción de su retórica pro movimientos sociales e integración de la sociedad civil en la democracia y por otro, ésta incorporación (o más bien reafirmación de su permanencia) en el establishment político de este país. Esta situación se ve (tristemente) reflejada y personificada en las candidaturas de Vallejos, Cariola, Ballesteros, entre otros.

Sabemos que si algo  tienen en común el PC y la UDI es su orgánica y disciplina partidista y en este sentido, las conductas de los ex dirigentes estudiantiles antes mencionados, podrían comprenderse con cierta facilidad al interpretarse como ordenes de partido. Lo que a mi juicio es difícil de dilucidar, son las verdaderas razones que Teillier y CIA sopesaron al momento de otorgar su apoyo a una candidata con la cual tienen diferencias profundas, de hecho, hubiese sido más natural un apoyo a Marcel Claude tal como lo mencionara Tomás Moulian hace algunos días atrás en el mostrador o al mismo Juan Antonio Gómez como esbozara Karol Cariola hace algún tiempo.

Lo que plantea la dirigencia del PC como argumento para apoyar la candidatura de Michelle es su supuesta (y al parecer única) capacidad de articular a lo que han llamado nueva mayoría, aunque sinceramente no entiendo que intentan expresar con ese slogan.  Hace algunas semanas el señor Teillier señalo que… “La única candidatura que puede concitar en torno suyo a esta nueva mayoría que nosotros venimos proponiendo desde hace tiempo, y que lo pueda hacer en torno a un programa de transformaciones profundas, es Michelle Bachelet”.  A mi juicio, detrás de esta declaración de intención de apoyo, hay dos cuestiones centrales:

1.- la primera tiene que ver con la  incapacidad del Partido comunista, y principalmente,  de las juventudes comunistas de constituirse como un ente político válido para los movimientos sociales que emergieron (con mayor fuerza) desde el 2011 y por tanto, refleja la incapacidad de este conglomerado de validarse como un espacio político que permita dar cauce a las demandas ciudadanas, y  

2.- en segundo lugar, está la búsqueda innegable del PC de asentarse al interior del establishment político y por tanto, si quiere lograrlo debe negociar ciertas cuestiones propias de este espacio, por ejemplo cupos para sus candidatos a la cámara de diputados a cambio de este apoyo.

            Ahora bien, el proceder del PC en este último tiempo, es decir, el hecho de sumarse a la candidatura de otro conglomerado o partido político no es algo nuevo a lo largo de sus cien años de historia. En este periodo se han sumado a otros proyectos políticos,  la diferencia está a mi juicio en que en esta oportunidad la contradicción que se produce con este apoyo es notable ya que se da en dos niveles. La  primera tiene que ver con la ruptura que esta decisión produce con las bases del partido y la segunda con que este apoyo no obedece a un proyecto político, a una visión social conjunta, sino a un mero cálculo político que Tarrow y otros pensadores enmarcarían por ejemplo en las estructuras de las oportunidades políticas.

Sabemos que la política institucional funciona de esta forma perversa y lo sucedido con el PC no es más que un nuevo ejemplo. Lo que debemos de sacar en limpio, es que a lo que ellos denominan pacto, en la calle le dicen… una mano lava la otra y las dos lavan la cara.




lunes, 25 de marzo de 2013

LA POLIARQUÍA DE LOS “MOVIMIENTOS SOCIALES



Por @HijodLeviatan. Publicado originalmente en www.lapulenta.cl

 Abstract: Los movimientos sociales de los cuales hemos sido testigo esto últimos años vienen a presentar un conflicto que ha estado latente desde hace mucho tiempo en la estructura política democrática. Este conflicto tiene que ver la nula participación política real que los sistemas democráticos ofrecen a los ciudadanos que bajo ella se desarrollan. En este sentido, la expresión de descontento no sólo está dada por cuestiones materiales, sino que también por el ejercicio reflexivo de comprenderse como un sujeto social que pertenece a un grupo, comunidad o como usted quiera llamarle. Así, estos movimientos llegan a deslegitimar el régimen democrático desde sus cimientos y a expresar un nuevo modelo de gestión políticas (que aunque ellos no lo saben claramente) es mucho más amplio, directo y sincero, me refiero a la poliarquía. 


-  Desde hace unos años, hemos venido siendo testigos privilegiados de algo que  la mayoría de los denominados observadores sociales, especialistas o analistas internacionales, han denominado como el despertar de la ciudadanía, indignados, primavera árabe, etc. A estos fenómenos de expresión masiva de descontento se les ha adjudicado el cartel de ser un nuevo espacio político, en donde, finalmente “se ha democratizado el ejercicio político”. 
     Sin estar en desacuerdo con aquella idea me pregunto, si es democracia precisamente lo que han hecho los movimientos sociales, particularmente en el que hemos visto en Chile durante (principalmente) los últimos dos años.
 Las condiciones en las que actualmente se desarrolla el proceso denominado como capitalismo avanzado presenta dinámicas productivas perversas, por un lado una manifiesta (y cada vez más descarada) externalización del trabajo y es así como podemos ver a las grandes empresas fabricando en espacios que no tienen ninguna relación histórica con su propio desarrollo. Sabemos casi como hecho de la causa que si hubiera vida en la luna y fuera más barato que China, sus zapatillas dirían made in luna, pero esto es harina de otro costal, volvamos a lo nuestro. A esta progresiva y casi enfermiza externalización del trabajo se le agrega el control de los medios de comunicación, expansión que por cierto se sigue propagando y que, orienta a  la población hacia dinámicas de mayor consumo, individualismo y competitividad.
En definitiva, el paradigma ideológico - económico  en el cual la mayoría de los seres humanos hoy vive (y a la que el resto ve como modelo) ha subordinado el papel de lo social a lo económico, pero no solo en términos ideales, sino que también en cómo se expresa materialmente la participación política  en las sociedades capitalistas actuales (a la que Chile por supuesto pertenece). Es indudable que el capitalismo no es sólo un paradigma económico, es más, no existen los meros modelos económicos ya que todos poseen una estructura ideológica que les subyace y en este sentido es innegable que el establecimiento de  la subordinación de lo social a lo económico es el elemento esencial para su desarrollo posterior.
En este marco, el régimen político denominado como Democracia se define en términos simples como el gobierno del pueblo, sin embargo, diversos pensadores han concordado que este gobierno del pueblo es irrealizable desde el punto de vista material e insulso desde el análisis político serio. Para Robert Dahl por ejemplo, Democracia es un concepto únicamente teórico y por lo mismo, no necesariamente se expresa hoy en la realidad, ni se ha expresado anteriormente, o posiblemente lo haga en el futuro. Es a partir de este análisis que exhibe el concepto de Poliarquía, ésta, en un plano bidimensional, es un régimen con alto grado de apertura y de debate público. Entonces, ¿Poseen esencia poliárquica los movimientos sociales? Lo importante, es que lo que entendemos como Democracia sólo es un hecho teórico que no necesariamente se manifiesta en la realidad y la Poliarquía por otro lado, en términos teóricos, se presenta como un régimen que ostenta un alto grado de apertura al debate público entregando mucho más espacios a aquellos que no pertenecen a las elites, pero que sí se comprenden como sujetos políticos.
 Es precisamente esto lo que han hecho los movimientos sociales, es decir, devolver a la ciudadanía al debate público, sobre todo dentro de una ciudadanía que aún parecía somnolienta y temerosa luego de la dictadura de Pinochet. Ahora, ¿Tienen cabida tienen los movimientos sociales dentro de un sistema democrático? A mi juicio ninguna. Y es así porque el sistema no está pensado para este tipo de participación política, es más, su función actual no es más que producir y reproducir las reparticiones de cuotas de poder. Es evidente que no se le  puede pedir a un régimen que funcione de una forma para la cual  no ha sido diseñado, es por esto que es necesario modificar la forma de conceptualizar y de hacer la política y lo político, he ahí el poder de la poliarquía ya que permite, incorpora y funciona pensando en espacios muchos más accesibles de participación ciudadana.

   Lo más relevante de los movimientos sociales, como ha dicho Luis Pinto en unos de sus trabajos recientes, es que su éxito no ha sido a nivel material sino que en el espacio de las ideas. Su conquista no está en reformas concretas y realmente profundas al sistema educacional o a las estructuras políticas existentes en Chile. (Que como sabemos, son herencia no deseada de la dictadura) sino que está en la validación del debate político como ejercicio legítimo que hemos de realizar, reposicionando así  lo político como una acción social relevante que se expresa por sobre lo netamente económico, entendiendo de esta forma que el régimen democrático actual dominado por el poder económico no entregará respuestas adecuadas. El triunfo ya está aunque únicamente sea en lo  discursivo. No obstante ojo, sólo por ahora.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Chavismo del Siglo XX y Peronismo argentino; Una comparación estúpida.




 Muchas opiniones, desde editoriales pasando por columnas y crónicas periodísticas, han sido divulgadas desde la elección de Hugo Chávez en el mes de Octubre ,dando a entender un símil entre Chávez y la revolución bolivariana del S XXI, con un cáncer en ciernes, y el fenómeno de masas propias del Peronismo en Argentina en  que en los años setenta tuvo un final catastrófico, a primera vista es una hipótesis que tiene ciertos parecidos (movimiento social , carisma de un líder etc.) pero que, sin embargo ,no pueden ser comparados como un símil.

Siendo claros gran parte de estas editoriales provenían de diarios claramente contrarios, por no decir reaccionarios frente a fenómenos sociales en América Latina y en especial Venezuela (Llamase CNN, El País y su copia chilena La Tercera). Pasando por alto la discusión en torno al legado de Hugo Chávez y sus contradicciones, debemos hacer hincapié en que esta comparación cae en la estupidez. Me remitiré a dos aristas principales.

La primera tiene que ver con que gran parte de este tipo de comparaciones pasa por alto una clave del análisis social e histórico, el comparar contextos sociales, históricos y políticos con nociones actuales, siendo claros el fenómeno del Chavismo en Venezuela tiene claves propias del proceso venezolano, que nace de una crisis política gentileza a un sistema de partidos corrompido unido a un descontento social que el movimiento social ,que el chavismo fue capaz de encausar, por otro lado el Peronismo en Argentina se corresponde mas a un populismo con cierta raigambre en la izquierda (llamase en Chile a un Arturo Alessandri y el “cielito lindo” de los años veinte) que sin embargo contenía en si mismo una arista mas Fascista de masas.

Una segunda que es de fondo y tiene que ver con la prolongación del proceso en el tiempo, en el caso argentino esto es mas nítido (puesto Perón murió hace casi 40 años), el peronismo y su congenie entre un populismo y nacionalismo fascista hizo que el propio Sistema político se distorsionara a tal punto que hoy en día encontramos “herederos” del peronismo tanto en Carlos Menem (en su versión mas neoliberal y capitalista) como actualmente en Cristina Fernández (en su versión mas socialdemócrata) ;en el caso venezolano, sin embargo, la muerte de Chávez, y pese a todo el optimismo de parte de la prensa internacional, podemos apreciar mas que una división en el espectro político venezolano en torno a una persona ; un afianzamiento en el proceso político y colectivo venezolano , que mas allá de ganar o perder una futura elección en Venezuela , dan entender un camino ya visto y analizado como es la llamada Revolución Bolivariana.
 

Podemos concluir esta modesta opinión que esta comparación errónea entre Peronismo/Chavismo solo tiene razón de ser en los análisis simplistas que tratan de ubicar todos los procesos históricos en claves actuales pasando por alto los propios procesos que se viven en aquellos países.

Va hacer precisamente lo que muchos analistas olvidaron el aval para saber cual va ser el proceso venezolano y latinoamericano sin la presencia de Chávez. Sera la propia historia la que ubicara estas claves en una correcta medida aunque soy un convencido que los procesos sociales y políticos se afianzan más en procesos colectivos que en el carisma de un líder.