miércoles, 2 de septiembre de 2015

Breve ucronia de la delincuencia



Este era un país que  donde había tanta, pero tanta delincuencia…que en su momento hasta las estadísticas sobre delincuencia fueron robadas. Entonces los señores políticos y los dueños de los supermercados, las farmacias y las bencineras sin saber que hacer invirtieron en los medios de comunicación, para hacerles saber ellos que la cosa estaba realmente mala. Entonces firmaron tratados de libre comercio e hicieron convenios de seguridad internacional, de modo que aumentó el número de cámaras de vigilancia a la par con el número de armas en las ciudades. Entonces llegaron los automóviles blindados, los reportajes en vivo sobre asaltos y linchamientos ciudadanos. Ahora habían rondas policiales todas las noches por los barrios y helicópteros iluminando las calles y los techos. Olvidarse de agrupar a más de 100 personas en un lugar público, porque de inmediato una fila de cascos negros se agolpaban al frente. Así como en la entrada de cada recital que a ellos les pareciera punk, te hacían el usual registro que para tu mala suerte siempre salías al azar.

Diez años después,  pienso que nunca entendí si de esa forma ayudaban a construir una sociedad más segura o… insegura.
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